Mejorando las condiciones laborales

Creando condiciones de trabajo seguras y justas para los trabajadores del sector textil

En un mundo ávido por la moda rápida y a bajo precio, la presión por omitir procedimientos y recortar gastos es más alta que nunca. Esto amenaza la vida y los empleos de los trabajadores de esta industria.

Sabemos que quienes trabajan en este sector, desde México a Brasil y de Bangladesh a China, no reciben un trato justo. Creemos que ayudándoles a defender sus derechos y haciendo que toda la industria asuma responsabilidad en las mejoras, podemos cambiar radicalmente la situación de los trabajadores textiles, del vestido y del calzado en todo el mundo.

Para ver nuestra Teoría del Cambio de Condiciones Laborales da clic aquí.

El problema

Aunque algunas marcas han logrado avances al enfrentar las complejas y arraigadas situaciones que hacen que las condiciones de trabajo precarias se perpetúen, como industria aún estamos lejos de donde deberíamos estar.

La continua demanda en el mundo de la moda lleva a que existan formas de producción extremas: de último momento y al más bajo costo posible. Como las fábricas subcontratan mano de obra, las cadenas de producción se vuelven opacas y ahí es donde puede esconderse la explotación.

En México se ha prestado poca atención al problema por lo que hay una falta de corresponsabilidad por parte de los principales actores en la industria. Las condiciones precarias, inseguras, insalubres, injustas, sueldos bajos, jornadas laborales extensas, la falta de contratos laborales y la informalidad predominan en la cadena de suministros de la industria textil, de confección y calzado en México.

La falta de transparencia, aunada a décadas de comportamientos arraigados, hace que lograr un cambio sea difícil, pero no imposible. Una mayor transparencia y una colaboración más cercana entre los compradores, las fábricas y los trabajadores pueden alentar decisiones que mejoren las condiciones y generen cambios duraderos.

La solución: transparencia en la cadena de producción

Estamos convencidos de que los esfuerzos para aumentar el bienestar de los trabajadores son mayores cuando las condiciones son reveladas y se hacen públicas. La información confiable, accesible y transparente tiene el poder de incentivar una toma de decisiones que culmine en un cambio de comportamiento positivo.

Los trabajadores informados pueden elegir trabajar en fábricas que tratan mejor a su gente. Las marcas pueden elegir mejorar sus prácticas de compra y permitir que los proveedores otorguen beneficios a los trabajadores. Y los consumidores pueden elegir dónde comprar si saben cómo operan las marcas.

Haciendo pública información escondida o desconocida, en cada etapa de la cadena de valor, podemos incentivar a los tomadores de decisiones a hacer elecciones que realmente mejoren las condiciones de trabajo de quienes prestan sus servicios en la industria de la confección de ropa. Descarga nuestra carta de Compromiso por la Transparencia.

Generando responsabilidad en los compradores

Los proveedores tienen una gran parte de la responsabilidad por las malas condiciones de trabajo, pero los gobiernos, las marcas y los minoristas tienen también mucho por lo que responder.

De parte de los compradores, se ejerce presión sobre los proveedores con órdenes y cambios de último minuto y tardanzas en los pagos. Todo esto puede ocasionar condiciones injustas para los trabajadores, quienes pagan el precio haciendo turnos excesivamente largos, sufriendo atrasos en el pago de su salario y recibiendo peticiones arbitrarias por parte de sus empleadores.

Por eso nos satisface trabajar con Better Buying, un programa innovador cuyo objetivo es mostrar a las marcas cómo las prácticas de compra pueden beneficiar o perjudicar las condiciones laborales. Otorga a los proveedores una plataforma para destacar las mejores prácticas y demostrar cómo las malas decisiones por parte de los compradores pueden generar condiciones de trabajo injustas. Al darles voz a los proveedores y crear una oportunidad de diálogo entre ellos y los compradores podemos generar transparencia en las complejas relaciones que existen en la cadena de producción.

Dar voz a quienes no la tienen

Ayudar a los trabajadores a ayudarse a sí mismos es otro aspecto importante de nuestro trabajo. Ellos son quienes tienen la mayor motivación para mejorar sus condiciones laborales y son quienes saben qué es lo que debe mejorar.

Si respetamos la voz de los trabajadores, respetamos la voz de las mujeres, quienes representan el 80% de los trabajadores de la industria a nivel mundial y el más del 60% en México. Si los escuchamos, entre todos podemos crear una industria que vea por las necesidades de las mujeres, dando licencias de maternidad apropiadas, previniendo el acoso sexual, promoviendo los sueldos y oportunidades de desarrollo profesional equitativos.

En una industria que emplea a millones de trabajadores, resulta fundamental hacer que éstos puedan negociar mejores condiciones de trabajo. A través de la educación, la transparencia y el empoderamiento, los trabajadores podrán tener salarios más justos, conocer y defender sus derechos y abogar por sus intereses, no sólo en sus lugares de trabajo, sino también en sus hogares y sus comunidades.

Por esto, en México trabajamos con organizaciones de la sociedad civil como el Instituto Mexicano de Investigación de Familia y Población (IMIFAP), la Fundación Social del Empresariado Jaliscience (FEJAL), la Sociedad Mexicana de Salud Pública (SMSP) e incluso la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CANAIVE) para capacitar, concientizar, empoderar y certificar a trabajadores de la industria textil, del vestido y del calzado en nuestro país

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